Laboratorio Cohesión Social México Unión Europea

El Laboratorio de Cohesión Social México – Unión Europea, comienza su andadura en 2011 con los objetivos de fortalecer la cohesión social en México, a través de un mejor acceso y una mejor calidad de los servicios básicos y programas públicos en el sector social, y la elaboración y puesta en marcha de políticas públicas y prácticas institucionales que mejoran el acceso  y la calidad de los servicios básicos y de los programas públicos en el sector social.

Este Laboratorio de Cohesión Social responde a la revisión e innovación  metodológica de políticas públicas y prácticas institucionales, intercambios de experiencias y acciones piloto, con un enfoque sectorial y transversal, urbano y rural. Su principal fin es impulsar la cohesión social a través de la formulación de políticas públicas que faciliten el acceso a servicios y programas públicos al mismo tiempo mejorando su calidad e involucrando a los diferentes órdenes del gobierno y la sociedad civil organizada.

El Gobierno Federal Mexicano, a través de su Secretaría de Desarrollo Social SEDESOL, gestiona un programa público denominado Programa Hábitat que interviene en zonas urbanas en situación de pobreza, denominados Polígonos Hábitat, la inversión es totalmente pública, y participan los Gobiernos Estatales y Locales. El trabajo principal del Laboratorio se realiza dentro del Programa Hábitat.

México ha experimentado estos años atrás una tasa creciente de urbanización que le ha llevado a ser una sociedad predominantemente urbana. En la década de los ochenta, más de la mitad de la población ya residía en localidades urbanas; y en el año 2010 alcanzó el 76,8% de la población total, cifras asimilables a otros países. Aunque el 45,5% por ciento de los habitantes localizados en ámbitos urbanos, alrededor de 32,1 millones de personas, se encontraba en situación de pobreza. Las cuales se encuentran segregadas espacialmente, socialmente y económicamente, en zonas con instalaciones precarias y de escaso valor en el mercado urbano. Estas condiciones, al limitar el acceso de los pobres a las oportunidades que ofrecen las ciudades, generan barreras a la movilidad de las personas, propician su aislamiento y favorecen la reproducción intergeneracional de la pobreza.

Por otra parte México viene sufriendo situaciones de violencia vinculada al crimen organizado, en especial en las zonas urbanas, impactando directamente en la vida cotidiana y calidad de vida de sus habitantes. Durante 2008, al menos una persona en el 20% de los hogares en las zonas metropolitanas fue víctima de algún delito, y en el Distrito Federal esta cifra fue del 25%. Los diagnósticos existentes muestran que los grupos en situación de pobreza son los más afectados por la violencia e inseguridad, tanto como víctimas como victimarios, por tener menos medios para protegerse que el resto de la población. Los impactos más claros de la inseguridad y la violencia son la fragmentación social en las comunidades, la transmisión inter-generacional de las mismas, una menor participación en los procesos democráticos y por ende la debilitación de los procesos de generación y reproducción del capital social. Esta situación ha mejorado  gracias a Programas como “Todos somos Juárez” y otros dedicados a la lucha contra la violencia de género, además del Programa Hábitat.

El Programa Hábitat actúa en ciudades y zonas metropolitanas, con al menos 15 mil habitantes, que integran el Sistema Urbano Nacional (SUN). En este ámbito, se han identificado 296.043 manzanas con altos niveles de pobreza y deficiencias en infraestructura y servicios básicos, en los que residen los integrantes de 6,7 millones de hogares. De estos hogares, conforme a los datos del II Conteo de Población y Vivienda 2005, 28% no dispone de agua en la vivienda, 3,5% de saneamiento (drenaje) y 0,7% de electricidad. La mayoría de las ciudades en que se ubican estos Polígonos no dispone de sistemas de tratamiento de las aguas residuales, las cuales vierten directamente a los acuíferos, ríos etc.

Las acciones financiadas por el Programa Hábitat se organizan en tres Modalidades:

  1. a)     Desarrollo Social y Comunitario, que apoya acciones que contribuyen a la formación y fortalecimiento del capital social, mediante el desarrollo de las capacidades individuales y comunitarias, la promoción de la equidad de género, y la prevención de la violencia familiar y comunitaria, entre otras.
  2. b)    Mejoramiento del Entorno Urbano, que promueve el mejoramiento físico de los Polígonos Hábitat y la integración urbana de sus habitantes, mediante la introducción o mejoramiento de infraestructura urbana y social básica, el mejoramiento del entorno ecológico, y la ejecución de proyectos para la prevención y mitigación de riesgos en los polígonos Hábitat y para el saneamiento del entorno, entre otros.
  3. c)     Promoción del Desarrollo Urbano, que apoya acciones para el fortalecimiento de las capacidades de planeación y gestión de los gobiernos municipales en materia de desarrollo social y urbano y de ordenamiento territorial, entre otras.

Es en este marco donde el Laboratorio de Cohesión Social México-UE va a trabajar. Yo estuve trabajando en el año 2012 en una misión de corto plazo, en la sede de SEDESOL situada en México DF, con los responsables y técnicos del Programa Hábitat en la modalidad de Mejoramiento Urbano. Días intensos e increíbles donde tuve la oportunidad de conocer su metodología, sistemas, acciones, instrumentos, organización administrativa, además de visitar varios Polígonos Hábitat y también colaborar en los Diálogos entre México y la UE,  una Conferencia Internacional muy interesante donde pude conocer experiencias locales y de otros países Latino Americanos . En los siguientes post desgranaré las partes más esenciales del trabajo y también explicaré los logros alcanzados por el Programa Hábitat.

Publicado en Desarrollo Urbano Sostenible, Gobernanza Urbana y etiquetado , , .