Crecimiento urbano: retos y oportunidades 1

Por primera vez en la historia más de la mitad de la humanidad vive en ciudades y la urbanización representa el contexto dominante geográfico de la vida humana. En 2015, el 54% de la población mundial (7.200 millones de personas) vivía en áreas urbanas. Este porcentaje está previsto que aumente hasta el 66% en 2050 (la población mundial será entonces de 9.500 millones de personas), lo que representa un incremento de 2.500 millones de habitantes viviendo en asentamientos urbanos y ciudades en 35 años. Este fuerte incremento de la urbanización mundial en las próximas décadas estará más concentrado en regiones como Latinoamérica, África y Asia.

La densidad urbana también variará considerablemente debido al incontrolado proceso de urbanización que se está produciendo en las distintas regiones del mundo. En 2014, la mayoría de las mega–ciudades y grandes ciudades estaban localizadas en el hemisferio Sur: 21 mega–ciudades y 32 grandes ciudades, sin embargo, en el hemisferio Norte esta cantidad era muy inferior: 7 mega–ciudades y 12 grandes ciudades.

Nuevos retos aparecen a nivel global los cuales deben ser considerados cuando desarrollamos políticas urbanas, mucho de ellos descritos en los 17 Objetivos para el Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas y en la Nueva Agenda Urbana aprobada en Hábitat III en Quito en Octubre de 2016.  Según Ban Ki-moon ex-Secretario General de la ONU “la batalla por la sostenibilidad se ganará o perderá en las ciudades”, por esta razón es necesario conseguir estos retos y oportunidades con una nueva visión y conocimiento. Es necesario que las ciudades y regiones planteen políticas urbanas con un planteamiento innovador y holístico para promover ciudades más inclusivas, seguras, verdes, resilientes y prósperas.

Sin embargo, la gran mayoría de las ciudades en el mundo no están preparadas para hacer frente a los retos multidimensionales planteados por esta rápida urbanización global, tales como: vivienda, infraestructura y servicios básicos, pobreza urbana, presión de los movimientos migratorios, accesibilidad urbana, desigualdad de género, empoderamiento de la mujer, recursos energéticos, riesgos asociados al cambio climático, desempleo (en especial entre los más jóvenes), cohesión social, falta de educación y acceso a una salud pública de calidad, entre otros.

Las autoridades locales se enfrentan a dichos problemas sin los adecuados sistemas de financiación, las apropiadas herramientas técnicas y las políticas públicas urbanas, que demanda la comunidad internacional para lograr ciudades más sostenibles, inclusivas y seguras para todos. Uno de los grandes debates planteados  en el proceso de formalización de la Nueva Agenda Urbana era el empoderamiento de las ciudades en la toma de las decisiones, mejorar las capacidades técnicas de las mismas, un sistema de indicadores para evaluar globalmente las metas conseguidas y sobre todo cómo y quién iba a implementar la Nueva Agenda.

La urbanización representa el contexto geográfico dominante para la vida humana en la Tierra. (World Watch Institute, 2007). Las ciudades tienen el potencial de servir como motores del cambio, conductores del crecimiento económico y de la sostenibilidad social y ecológica en particular en estos momentos tan retadores de la historia de la humanidad. Sin embargo, para que esto se cumpla, es esencial gestionar adecuadamente la urbanización y la planificación urbana en nuestras ciudades.

La interacción del conocimiento entre las ciudades y la buena planificación es esencial para luchar contra el cambio climático (Global Covenant of Mayors), la inmigración forzada, la degradación medioambiental, igualdad de género, pobreza, asentamientos urbanos degradados, desigualdad territorial y económica etc.

En la actualidad más de 700 millones de personas viven en extrema pobreza y sin acceso a las necesidades básicas como salud, educación, alimentos, agua, electricidad entre otras. Esto representa un increíble objetivo a conseguir en los próximos 20 años, según un informe de la ONU el coste total para terminar con la pobreza será alrededor de 175 billones de $.

Esta cifra representa menos del 1% del presupuesto de los países ricos del mundo, en otras circunstancias podríamos decir ¿porque no? se podría conseguir o al menos reducir esta desigualdad. Sin embargo, este objetivo  necesita un acuerdo internacional para ser alcanzado; algo que en las actuales tensiones geopolíticas suena como algo alejado o irreal.

Continuará en el siguiente post: Crecimiento urbano: retos y oportunidades 2

Publicado en Desarrollo Urbano Sostenible.

2 Comentarios

  1. A la espera de la siguiente entrega. Aquí hay apuntadas algunas de las muy interesantes cosas que están en la superficie de esta situación. Las causas de todo esto sería importante dialogarlas.
    Una observación. Los datos en este artículo están en unidades “anglosajonas”. Por ejemplo cuando habla de “billones” no es lo que en España entendemos (para nosotros un billón es un millón de millones, 10 elevado a 12), así los 7,2 billones de habitantes del planeta, que se dice aquí, somos en realidad 7.200 millones de habitantes (7,2 millardos).
    Gracias Federico. Un saludo de otro arquitecto granaíno.

    • Hola Rafael, si llevas toda la razón del mundo. Muchas gracias por tu comentario. Corrijo la cuestión.
      Saludos.

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